Entradas populares

lunes, 6 de junio de 2016

Historia del Patrimonio

“Casco Antiguo de Panamá”, es un término que lo perciben como sinónimo del barrio de San Felipe y la ciudad colonial, aunque la urbe original, al incluir el arrabal de Santa Ana, era bastante más grande.

“Casco Antiguo” y “Santa Ana” son conceptos diferentes: el Casco Antiguo se asocia con la élite histórica, mientras que Santa Ana es sinónimo, aún hoy, con el pueblo llano, arrabal.

El arrabal, se extendió hasta la plaza 5 Mayo y el lugar donde empiezan las laderas del cerro Ancón(Chorrillo); por consiguiente se diría que todo esto formará parte del Casco Antiguo, porque si se  analiza, la historia del centro histórico, tendríamos que hablar de estos conceptos, que es la historia de la ciudad de Panamá entre fines del siglo XVII hasta principios del siglo XX, cuando la expansión suburbana se inició.

Esta ciudad fue traslada y vuelta a fundar en 1673, luego del ataque e incendio del Pirata Henry Morgán; fue trazada de forma reticular, se caracterizó por la axialidad de sus calles y póstigos, lo cual le valió ser considerada un modelo clásico de ciudad indiana.




Está situada en una pequeña península, rodeada de un manto de arrecifes rocosos, dentro del actual corregimiento de San Felipe. En 1997, es reconocido por la Unesco e incluido en la lista de sitios de Patrimonio de la Humanidad.


En un principio estuvo constituida por 300 viviendas pertenecientes a las familias pudientes de la época y rodeada por gruesas murallas que la excluían del resto de la población (tema que mas adelante se retomará). El punto central de esta nueva ciudad lo ocupaba la Plaza Mayor, frente a la cual se yergue la Catedral Metropolitana.

Las murallas construidas alrededor de la ciudad tenía un propósito, evitar un nuevo ataque de los piratas. Por eso se contribuyeron 3 baluartes: Barlovento, Mano de Tigre y la Puerta de Tierra; la cual tenía la función de entrada y salida de la ciudad hacia el arrabal, como era llamada la ciudad extramuros. Para finales del siglo XVIII se reforzó el frente marino, con la construcción del baluarte y punta de Chiriquí, completado con un sistema de bóvedas.

Pero de lo que no se pudo salvar la ciudad fue de los incendios, durante el siglo XVIII los cuales, destruyeron y modificaron su estructura inicial.





No hay comentarios:

Publicar un comentario