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martes, 7 de junio de 2016

Iglesias del Casco Antiguo

Iglesia de San Felipe Neri


Es una de las iglesias coloniales existentes en el Casco Antiguo, fue edificada después del traslado al sitio del Ancón en la nueva Ciudad de Panamá luego de ocurrir la toma, incendio y saqueo de Panamá la Vieja por el pirata Henry Morgan y sus huestes el 28 de enero de 1671.

La nueva ciudad emerge el 21 de enero de 1673 cuando en una solemne ceremonia de la delineación el Gobernador y Capitán General del Reino de Tierra Firme y Presidente de la Real Audiencia Don Antonio  Fernández de Córdoba y Mendoza, con la asistencia de autoridades coloniales y otras personas, entre las que se encontraba el predicador Fray Martín de Prado de la Orden de San Francisco, hace el trazado de sus calles y plazas.  El obispo Don Antonio de León bendijo el centro de la plaza principal, marcó el sitio para la construcción de la catedral y bendijo los solares señalados para eregir los nuevos conventos e iglesias.

Mediante una carta dirigida al Rey en enero de 1682, el obispo Don Lucas Fernández de Piedrahita le expresa su intención de fundar una casa de Oratorio de San Felipe Neri con un grupo de sacerdotes que ejercían su ministerio sacerdotal y practicaban la "Escuela de Cristo".  En esta casa se deseaba además instalar un hospital para sacerdotes pobres del obispado, y los que venían de paso del Perú. Una Real Cédula del Rey Carlos II de 1684 aprueba la fundación del Oratorio de San Felipe Neri.
La inscripción en la parte superior de la pared de la Iglesia que da a calle 4a. con la fecha 1688 y el escudo con la palabra Neri parece indicar que ésta sea la fecha de la inauguración de la Iglesia.

El 29 de marzo de 1688 fallece el obispo Fernández de Piedrahita.
El Sr. D. Diego Ladrón de Guevara (1689-1698) es promovido en 1689 a obispo de Panamá y funda el Hospital de San Felipe Neri para sacerdotes enfermos.  Por falta de recursos y usuarios se cierra en 1697.

El crecimiento y desarrollo de la ciudad se vió afectado por el incendio ocurrido el 2 de febrero de 1737.  Conocido como el "Fuego Grande", destruyó la mayor parte de la ciudad, salvándose pocas casas. La Iglesia Catedral, de madera, se quemó también, por lo que fueron trasladados los servicios catedralicios a la Iglesia de Santa  Ana, que había logrado salvarse del siniestro.  Posteriormente, San Felipe, que había sido reedificada, prestó estos servicios.

Otro gran incendio ocurrido el 31 de marzo de 1756, conocido como el "Fuego Chico" destruyó gran parte de la ciudad, siendo total o parcialmente dañados los conventos de San Francisco, el de las Monjas de la Concepción, Santo Domingo y la Iglesia San Felipe Neri.
El obispo Don Manuel Joaquín Gonzalez de Acuña Sanz Merino (1798-1813), tercer obispo panameño, reconstruyó a su costa el templo que había servido de catedral, arruinando por el incedio de 1756 para que sirviera de sagrario a la Catedral.

Durante el siglo XVIII y gran parte del XIX fue parroquia sagrario de la Catedral, hasta el momento en que el Obispo Don José Telésforo Paúl S.J. (1875-1885) cedió a la Comunidad de la Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl el edificio que servía de residencia del párroco, junto con su adyacente Iglesia de San Felipe, a mediados de 1876.

Las Hermanas de la Caridad tuvieron un plantel educativo con dos internados, uno de pensionistas y otro de huérfanas, más un asilo de párvulos.  Más adelante se acondicionó una sección de varones hasta los quince años.  Por sus aulas pasaron muchos niños que serían luego destacados hombres políticos y prominentes figuaras en el campo cultural.

El poeta Ricardo Miró, recordando su infancia feliz en este lugar compuso el poema "Campana de San Felipe".

En 1913 bajo la dirección de Sor María Bezard, segunda Superiora de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, se efectuó una restauración completa de la iglesia.  Muchas personas contribuyeron con generosidad a esta restauración.

La bendición de la Iglesia restaurada tuvo lugar el viernes 26 de septiembre de 1913.

Después de reorganizar las finanzas de la diócesis, se vuelve a abrir el Seminario en la Casa de San Felipe y lo encomienda a la Congregación de la Misión (Padres Paulinos), siendo rectores los Padres Préau, y Auerbach.  

En 1931 fue nombrado el P. Francisco Beckmann, C. M., llegado en el mes de junio de ese año procedente de las misiones de El Salvador, permaneciendo como Rector del Seminario hasta 1940 cuando fue promovido por el Santo Padre Pio XII al episcopado.  Fue reemplazado en la rectoría del Seminario por el P. Antonio Conte C.M. en julio de 1940.

Con la apertura del Seminario en San Felipe, las Hermanas de la Caridad se trasladaron a una residencia ubicada en Calle 4a de mayor amplitud, donde continuaron su labor educativa y social.
El Seminario funcionó en los locales de la antigua Parroquia de San Felipe hasta diciembre de 1941, cuando fue clausurado por el Arzobispo  Monseñor Juan José Maizteguie (1933-1943) debido a los posibles peligros inherentes a la Segunda Guerra Mundial.  Los seminaristas fueron enviados a El Salvador, Costa Rica, Colombia, etc.


La Casa y la Iglesia fueron acondicionadas para albergar la Pía Sociedad de Hermanas Misioneras Catequistas de la Medalla Milagrosa, fundada por Monseñor Francisco Beckmann, C.M, quien dispuso reedificar para su alojamiento la parte casi derruida del edificio anexo a la iglesia de San Felipe.  Dos de los cuerpos del edificio continuaron funcionando como Casa Central de la Acción Católica, hasta su traslado a los bajos del Palacio Arzobispal en la Plaza Catedral.  Los otros dos edificios fueron destinados a Convento de la comunidad, el que fue inaugurado el día 25 de enero de 1948.

A partir de entonces, el templo de San Felipe fue objeto de esmerados cuidados y su interior reparado en forma digna, por ser morada del Señor.  Sin embargo, ya comenzaba a verse como necesaria una renovación completa del techo y la restauración del artístico decorado del cieloraso y arquerías, que con el paso del tiempo y las filtraciones de agua habían sufrido gran deterioro.  San Felipe fue la residencia de las Hermanas Misioneras Catequistas de la Medalla Milagrosa hasta 1970.
La Religiosas Misioneras de la Madre Laura ocuparon la Residencia desde 1972 hasta 1988.  Habiendo llegado estas religiosas a Panamá el 11 de febrero de 1967, pronto vieron crecer el número de casas en distintos puntos de la República por lo que se sintieron en la necesidad de tener una casa en al capital. Estuvieron en San Felipe atendiendo como catequistas y evangelizadoras las parroquias de Santa Ana y San José.

El 14 de agosto de 1974 se inauguró el Centro Juvenil San Felipe, como un centro de servicios a los grupos juveniles y estudiantiles de la Arquidiócesis de Panamá.  En el recinto se instaló una biblioteca para que los jóvenes  del barrio.

A partir de 1975 se estableció una residencia universitaria, en la que se recibían estudiantes del interior que asistían a la Universidad de Panamá, a los se les impartía una formación social, humana y cristiana.  Posteriormente la Residencia se trasladó al edificio contiguo a la Iglesia de San Francisco de Asís y el edificio de San Felipe pasó a ser una Residencia para la Tercera edad.
En su última etapa funcinó como Residencia de ancianos hasta ser clausurada para iniciar  los trabajos de restauración en 1996.


A finales de 1995, por iniciativa de la ex-Alcaldesa del Distrito capital Mayín Correa, se constituyó el Comité Municipal Amigos de La Iglesia San Felipe Neri, cuyo objetivo principal era respaldar un proyecto de restaruración.

Se vió enseguida la necesidad de llevar a cabo una investigación histórica, ya que no existía ningún estudio que facilitara el trabajo de los arquitectos, que requería el conocimiento de la historia del conjunto monumental, uno de los más antiguos del Casco Antiguo.
En esta etapa el Comité recibió el apoyo económico de la Alcadía de Panamá, la Junta Comunal de San Feliipe, la Fundación San Felipe y la Asociación Amigos de la Orden de Malta, así como de otras entidades y personas particulares.

Las obras de restauración iniciaron oficialmente el 14 de agosto de 1998.

Al término de su período al frente  de la Alcaldía la Alcaldesa Correa, quien a lo largo de este período había impulsado fuertemente la restauración de la Iglesia  San Felipe Neri, derogó mediante el decreto No. 339 de 9 de junio de 1999 el decreto de 27 de diciembre de 1995 mediante el cual se había constituído el Comité Municipal de la Iglesia San Felipe Neri.
Comité Arquidiocesano Pro Restauración y Conservación de la Iglesia San Felipe Neri
Con el propósito de continual el proyecto iniciado para restaurar y recuperar este templo, el Arzobispo Metropolitano Monseñor José Dimas Cedeño D. convocó para integrar un nuevo Comité Arquidiocesano Pro Restauración de la Iglesia San Felipe Neri.

La obra se suspendió por espacio de más de un año, y nuevamente, con el apoyo financiero del IPAT, se pudo reiniciar en el mes de julio de 2001.
Luego de casi un año de arduo trabajo el 18 de mayo de 2002 se concluyeron los trabajos de restauración integral del techo y del cielo raso abovedado de toda sus estructura, comprendidos la reposición de la cubierta y el techo de teja.

La restauración e instalación de los vitrales fue realizada por la arquitecta María Elena Ayala, de la Casa del Vitral, con su equipo conformado por 7 personas.
En el proceso de restauración participaron también los restauradores de mármol, quienes por espacio de más de cuatro meses estuvieron laborando en las lápidas, los canteros, y otros obreros panameños que con ello fueron entrenados en el arte de la talla de madera.
La obra se concluyó a finales del mes de octubre de 2003.




La Catedral Metropolitana


La Catedral Metropolitana es el edificio más representativo del Casco Antiguo de la ciudad, es el templo católico sede de la Arquidiócesis de Panamá y levantarla tardó 108 años; fue construida entre 1688 y 1796 por etapas: la parte frontal fue edificada entre 1688 y 1741. Entre 1741 y 1762 se levantó la estructura de la iglesia. Más tarde fueron edificadas, las torres de 36 metros de altura, entre 1762 y 1796 año éste de su consagración.

Es el único edificio colonial con cúpula. Posee una Cripta de los Obispos y tiene diez ventanas grandes que están adornadas con vitrales del siglo XX influenciados por el arte decorativo. La Arquidiócesis de Río de Janeiro obsequió las lámparas de bronce con diseño tradicional. Los retratos en óleo de los Obispos que la han presidido decoran las paredes a lo largo de las naves laterales. Es la iglesia donde los Presidentes de la República hacen todos los actos protocolares, también es donde reposan los restos mortales del prócer panameño el General Tomás Herrera, quien fuera Jefe de Estado del Estado Libre del Istmo, actual Panamá, durante 1840 y 1841.

Tras el incendio y destrucción de la primera fundación de Panamá en 1671 por el pirata inglés Henry Morgan, la ciudad fue trasladada a partir de 1673 al sitio que conforma el Casco Antiguo, y esto supuso el construir una nueva iglesia. La actual Catedral es heredera de la erigida por el Papa Adriano VI en la que fuera la casa del Cacique Cémaco que se enfrentó a los conquistadores españoles y éstos ofrecieron fundar una población en 1510 dedicada a Santa María de la Antigua en Darién.

En el año 1513 fue dictada la Bula Papal que eleva a rango de Diócesis a La Antigua y la iglesia a Catedral, siendo su primer obispo Fray Juan de Quevedo.
En 1519 por orden de Pedro Arias de Ávila es abandonada Santa María La Antigua de Darién para trasladarse a la recién fundada Panamá a orillas del Mar del Sur y la Catedral de la nueva población heredó el traslado de insignias, bulas y reliquias, que inicialmente fue hecha de madera.

Su fachada es de piedra labrada, tiene dos torres laterales con incrustaciones de madreperla que brillan con la luz del sol y que la hace tener un brillo especial, las paredes son de piedra, la fachada está tallada en estilo renacimiento con elementos clásicos de decorado, con estatuas de las doce apóstoles, tres naves a las que se acceden directamente por tres puertas desde el frente, para esto hay que subir siete escalones que representan los siete pecados capitales que dejas atrás cuando entras a la Catedral.

Las campanas datan del siglo XVIII obsequiadas por antiguos obispos panameños que habían sido trasladados a Sur América cuando las originales quedaron inservibles al derretirse parcialmente en el incendio de 1737.


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